lunes, 15 de marzo de 2010


EN ESPERA.


Descansando al filo de nuestras remembranzas,
te he cobijado suave con gran celo en mi interior.
temblorosos labios que en dolientes añoranzas,
pronuncian silentes tu nombre... con tanto amor.

Fija llevo tu ruda y fuerte silueta a mi retina,
fragancias de tu piel impregnadas en el alma,
más angustias unidas a cicatrices que amotina
los palpitos desairados de un corazón que ama.

Hasta el retorno, inclaudicable mis caricias
Inviolado tu lecho, en castidad nuestro aposento.
Tu almohada y la mía cobijos de nuestras ansias,
enjugan mis lágrimas derramadas a tu recuerdo.

Hasta el retorno, te querré en mis desvelos,
las emociones subyugadas a tus amadas caricias,
esperaré con valentía en estos amados suelos,
dónde juraste tu amor frente al mar y sus brisas.

Hasta el retorno tendré incólume el sentimiento,
mis esperanzas en vela, tu sonrisa en la memoria.
No es perpetuo el calvario ni vano el sufrimiento,
si despues de este martirio tu retorno es mi gloria.

Agatha Seixas.

viernes, 5 de marzo de 2010

Sollozos perpetuos.



Y así...nuestro país acoge, cobija con extrema dulzura a más almas rendidas al dolor...
no hay palabra precisa, no hay consuelo existente... nada, nada.

Mis respetos a mis hermanos caídos, mi halo de esperanza a los que lloran.
Mi cariño, mi pena y abrazo fecundo a familia Carileo Valenzuela. *-*










Un cielo bermejo que se expande hasta el sur
tristes parajes de roto cristal,
allí...
no hay nada más.

Sembradío de recuerdos funestos
que embelesan aún más, las miradas extraviadas
desgarro de espantos, gritos enmudecidos
ahogados, lacerados por un mar de llanto.

Desventura...
sí...

Sigiloso instante destrozando las quijadas
engarrotando los huesos,
llamando...
a las osamentas, al espasmo del crudo dolor.

Sangra el triste campo interrumpiendo la calma...
....ha decaído el país...
y la desolación crece como peste
cada trozo de morada
un día de sacrificio..
cada ser ido,
embrutece las sienes, carcome la impotencia...
alumbra los lamentos....

¡Arduo sollozo perpetuado al tiempo
abrupto bullicio clamando al deceso!

Pero podrás levantarte...

como lo hacen las cenizas al volar...
y en cada alzada un nuevo respiro..
y en cada sed, una gota de esperanza.

Lo sé.

Agatha Seixas

Nuestro beso.



Cómo la flor de los almendros que cada primavera
abre sus pétalos de nata,
descubriéndose de las sombras,
aparecen surtiendo de entre las venas,
los guiños curiosos en intrépidos rayos de sol
sobre los nuevos capullos,
y sobre nuestros labios....
derramando en extrema calidez el dulzor
haciendo libres los recodos del tiempo
desorbitando, esas ansias de libertad.
Mil horizontes dorados albergaron el néctar
las pausas fabricaban la armonía,
los gemidos deslizaban la dávida del amor.
Posamos en alas de los ensueños
entre nubes de escarlata...
te abrasaba entre susurros que era fresca melodía
dos corazones latiendo en perfecto alborozo
y en cada interior,
resonaba una excelsa brillantes.

Agatha Seixas.

jueves, 25 de febrero de 2010


CUPIDO COMIENZA.


Cegados por el fuego y la pena de un día
viene acechando aquel cúpido tocando a sus puertas
para secar las lágrimas, las olas del atardecer...
turbias memorias que el recuerdo deshojó
llevándolas por un otoño que se hizo más hielo que viento.

Trás la hora del flechazo inocente, la cuenta regresiva
comienza...
Dos seres desconocidos inquietan las almas
las aguas profundas, comienzan repletas
sonido travieso añadido, al conjunto de marea que crece.

Suave, secreto que anida café con leche y tostadas.

"Me esta llamando mirar a tus ojos
me atraen y me mesmerizan,
viajando en las alas de la luz "

"Me siento pequeño y torpe
la abrumada presencia de mirarte de frente
aturde un instante, perplejo en belleza
dejas la pena en un ayer fatídico
tus labios bellos son el puente"


Hacia la tierra de los sueños
donde cada milagro es posible
el amor de hoy, puede volar
y encontrar el porque
a tanta respuesta y excusa
a fallas equívocas de pasados
sin querer...



"Si la luna dejará de darme tu luz
escalaría raudo hacia un cielo sideral
luchando talvez con eclipces candentes
para ir trás de ti, para no dejarme morir".

"Creo en los milagros que nos sucedan cada día,
en tus brazos....un sueño se vuelve real para mí....
¿Cuánto tiempo? millones de soledades
ahorrando olvidos a la decadencia".


Pero han de subir a la nube
a la tierra de los fuegos
a la ternura viva, al latido constante.
La flecha de cupido.....

El amor comienza....
¡Buen Viaje!





ROMEO: Joven galante que pertenecía a la nobleza, romántico, hijo único y heredero de la familia Montesco. Poseedor de una gran pasión, se siente enamorado al principio de la historia de la joven Rosalía, olvidándola rápidamente, para dar lugar en su corazón a un profundo amor por Julieta. De carácter pacífico y conciliador lo demuestra al querer impedir una pelea entre Teobaldo y Mercucio. Siente profundamente y es de gran importancia para él, el valor de la amistad por lo que sin medir las consecuencias que tendría sobre su nuevo amor, venga la muerte de su amigo Mercucio. Joven impulsivo y audaz, fue capaz de besar a Julieta después de una breve charla e ingresar al jardín de los Capuletos, arriesgándose con valentía, cegado de amor por ella.
Defensor de sus ideales, intentó concretar su amor prefiriendo la muerte antes que vivir sin Julieta.
****&&&&****
¿Sepulcro? No, salón de luz, joven muerto: aquí yace Julieta, y su belleza convierte el panteón en radiante cámara de audiencias. Muerte, yace ahí, enterrada por un muerto. ¡Cuántas veces los hombres son felices al borde de la muerte! Quienes los vigilan lo llaman el último relámpago. ¿Puedo yo llamar a esto relámpago? Ah, mi amor, mi esposa, la Muerte, que robó la dulzura de tu aliento, no ha rendido tu belleza, no te ha conquistado. En tus labios y mejillas sigue roja tu enseña de belleza, y la Muerte aún no ha izado su pálida bandera.

Ah, aquí me entregaré a la eternidad y me sacudiré de esta carne fatigada el yugo de estrellas adversas. ¡Ojos, mirad por última vez! ¡Brazos, dad vuestro último abrazo! Y labios, puertas del aliento, ¡sellad con un beso un trato perpetuo con la ávida Muerte! Ven, amargo conductor; ven, áspero guía. Temerario piloto, ¡lanza tu zarandeado navío contra la roca implacable! Brindo por mi amor. [Bebe.] ¡Ah, leal boticario, tus drogas son rápidas! Con un beso muero. Cae.

JULIETA: Joven apasionada, hija única de la familia Capuleto. Sumisa y obediente a las órdenes de sus padres; pero debido al gran amor que siente por Romeo, se opone a la idea de sus progenitores de casarla con Páris.
Precipitada y confiada al aceptar los planes de Romeo y Fray Lorenzo, sin pensar las graves consecuencias que esto le traería a ambas familias.
Por temor a la reacción de sus padres Julieta concretó sus planes a espalda de ellos demostrando ser débil y con poco carácter.
Dueña de una gran sensibilidad ella prefiere la muerte antes de vivir sin Romeo, el amor de su vida.
****&&&***

¡ Marchaos, pues yo no pienso irme. ¿Qué es esto? ¿Un frasco en la mano de mi amado? El veneno ha sido su fin prematuro. ¡Ah, egoísta! ¿Te lo bebes todo sin dejarme una gota que me ayude a seguirte? Te besaré: tal vez quede en tus labios algo de veneno, para que pueda morir con ese tónico. Tus labios están calientes. ¿Qué? ¿Ruido? Seré rápida. Puñal afortunado, voy a envainarte. Oxídate en mí y deja que muera. Se apuñala y cae.

WILLIAM SHAKESPEARE.


MAS ALLA DE LA MUERTE



(Romeo)

¡Ay amor, esposa mía!

Amo vuestra naturaleza dulce
endeble...osada en la cumbre
de la muerte...del desgarro fragoso
que encendió las iras
aún, cuando hubo ausencia
en la agonía nefasta de su dolor y el mío.

¡Cruel presagio a desdeñar!

Sólo quiero que lo sepa,
es usted mi aliento de aire fresco
sin reproches, ni reclamos...

¡No más angustias reprimidas ni gritos a los muertos!

Amo la vida que ha dejado
porque vuestra muerte
....ha sido mi aliciente
vuestra sombra en mi lecho
mitiga, hace fuerte nuestro templo...
Mi amado cielo, alma viva
traspasamos el féretro epitafio
en la desgracia de las horas..
de los sueños derrumbados.

¡Podré decirle aún, la amo!

Y en cada poro animoso de destellos
mi luz animosa, vigorosa...
que encenderá fuerte vuestro nombre,
dictando desmedida aroma... de ventura.

Oh amor!. Amo vuestro amor
como al principio, como siempre
como la hoja al viento en otoño
para sentir su calidez...
Como la aurora en los senderos
brebaje exuberante...
que enciende al sol... a lo infinito.

(Julieta).

¡Es usted amado amor mi vacilación!

Qué elevó mis sueños al silencio eterno
cegando de mi alcance su mirada llena.

¡Amor desmedido e indudable!.

¿Qué sueño es éste de verle?

¿Cómo no amarlo ,vida mía?

Si aún muerta mi corazón latía
de tan sólo sentir sollozar,
vuestras lágrimas pomposas
sumergidas en etérea agonía.
de llanto suntuoso y duradero.

Mi corazón fatuo a su despedida
conduce al pasado de mi mente desconsolada;
me enzarza entre los amos e ilusiones rotas.

Mis lágrimas desnudas
aquejaron su cruel adiós
crucifijo que tuvo albergue
en mi pecho tan herido.

¡Cruel destino de un egoísmo que vence!

Mi amado,
mil veces en mi viaje pregunté:
¿Qué es la felicidad?

Sentimiento anclado en los nudillos
de mis manos heladas que nunca palparon.

¡Oh mi amado amor amante!

Qué jubilo de alegría sus labios
sentir savia nueva que se enciende.

Estás, estamos...


Y mis temores alejados.
Tú a mí encuentro
la felicidad se hace visible
y conozco muy bien su nombre.

¡Mi esposo... mi amado!


Agatha Seixas.